COGEVIENTOS 2024

D.O. BULLAS

GRADO
14,5%

PRODUCCIÓN
5.258 BOTELLAS

VARIEDAD
60% MONASTRELL
40% GARNACHA FINA

CRIANZA
16 meses en barricas de roble francés

18,50 €

VIÑEDO
Y VINIFICACIÓN

El clima mediterráneo está matizado por la altitud de la zona. Los inviernos son cortos pero rigurosos, con episodios de nieve, y los veranos son calurosos durante el día y frescos al anochecer, factor que favorece positivamente la calidad de las uvas.

El viñedo se encuentra a una altitud de unos 600-900 m sobre el nivel del mar, con formación en vaso sobre suelos francos y ligeros con buen drenaje. Está a los pies de la Sierra de las Cabras, que cuenta con una abundante flora y fauna. Esto favorece la incorporación de nutrientes y aporta además levaduras que intervendrán en la vinificación.

La elaboración es muy tradicional y se mezclan uvas despalilladas con racimos enteros al 30 %.

Fermentación en depósitos de piedra caliza provenientes de una cantera cercana a la bodega.

Maceración corta, de 8 días.

Tras el prensado, el vino pasa a fudres de roble francés, donde termina la fermentación alcohólica y realiza la fermentación maloláctica. Crianza en barrica de roble francés durante 16 meses.

Tras un leve clarificado, se embotella sin filtrar.

NOTAS DE CATA

Color rojo picota con matices violáceos, brillante y de gran limpieza. En nariz se expresa con nitidez una combinación de fruta roja y negra fresca, acompañada de delicados matices especiados y un ligero fondo de monte mediterráneo.

Fermentado en depósitos de piedra caliza fósil, en boca se muestra fresco y ágil, con un paso fluido y equilibrado que invita al trago. Destacan los sabores de fruta mediterránea junto a notas balsámicas y recuerdos de hierbas aromáticas, en un conjunto armonioso y muy expresivo.

CURIOSIDAD

Caravaca de la Cruz es tierra de historia, cultura y vino, representada en los festejos de los Caballos del Vino y las fiestas de la Santísima Vera Cruz. Cuenta la leyenda (de ahí la tradición) que en el siglo XIII los templarios lograron llevar vino en sus caballos al castillo de Caravaca para evitar que el pueblo bebiese agua envenenada.