Rojo granate con ribete morado, muy limpio y brillante.
En nariz es muy potente, con fruta negra bien madura que nos recuerda a las moras y a la ciruela, sobre un fondo especiado y mineral. En boca es poderoso pero con taninos muy finos, recuerdos de fruta negra bien madura, pimienta blanca, esparto y monte bajo.
Caravaca de la Cruz es tierra de historia, cultura y vino, representada en los festejos de los Caballos del vino y las fiestas de la Santísima Vera Cruz. Cuenta la leyenda (de ahí la tradición) que en el S.XIII, los templarios lograron llevar vino en sus caballos al castillo de Caravaca para evitar que el pueblo bebiese agua envenenada.